TITULO:
Los límites del amor hasta donde amarte sin renunciar a lo que soy
AUTOR:
Walter Riso
|
ESTUDIO
DEL AUTOR
Walter Riso, nació en Nápoles en 1951, siendo un niño sus padres
emigraron con Él a la República Argentina y se estableció en Buenos Aires. Su
infancia transcurrió en la calle Pichincha donde estaba el antiguo mercado
Spineto, un barrio poblado de inmigrantes Italianos y de otras nacionalidades.
Desde pequeño intento estudiar piano con poco éxito, sin embargo la profesora
le compro unos cuadernillos llamados “plumita” para que escribiera poesía y
desde ahí nació su pasión por la escritura y la lectura la que cultiva hasta el
momento.
Su adolescencia transcurrió entre Buenos Aires y San Luís donde estudió
bachillerato técnico, mientras ayudaba a su padre en la pizzería “El
Vesubio” atendiendo las mesas o haciendo pizzas. Desde esa época aprendió el
arte de la gastronomía Italiana la cual practica asiduamente.
Se destacó como un excelente jugador de fútbol y baloncesto, también
practicó atletismo especialmente salto triple. Al terminar su bachillerato
inició sus estudios en Ing. Electrónica y solo curso cuatro años porque le
sedujo el pensamiento hippie y político de la época lo que lo llevó al estudio
de las culturas orientales y a las ciencias sociales.
En esos años comenzó a estudiar psicología y teatro. Durante cinco años
se consagro a ambas disciplinas hasta que en 1979 emigró a Colombia donde
culmino su carrera y ejerció la profesión de terapeuta y docente. Luego se
especializó en terapia cognitiva, estudió filosofía y bioética, pues siempre le
han interesado las ciencias humanistas que tengan que ver con el desarrollo del
potencial humano. Por lo mismo ha escrito múltiples libros técnicos y de divulgación
con el fin de prevenir y promocionar aspectos importantes de la salud mental y
la calidad de vida. Actualmente es conferencista y docente en distintas
Universidades, práctica que alterna con la investigación en el área de la
psicología cognitiva y la terapia.
ANALISIS
1 y 2 Capítulo
a.
Subrayar palabras claves 10
b.
5 ideas principales
c.
Objeto de estudio central con su función
d.
Objeto de estudio secundario con su función
e.
Problematizar lo leído
f.
Resumen y síntesis en (2 hojas) de lo leído
PARTE I: LOS LIMITES DEL AMOR SALUDABLE
PALABRAS CLAVES
Sacrificio: Abnegación, renuncia o privación
que se hace en favor de algo o de alguien
Tradición: Comunicación de hechos históricos
y elementos socioculturales de generación en generación
Paradigma: Ejemplo o ejemplar
Dignidad: Cualidad de digno, que se comporta con
decoro y se hace respetar
Pragmática: Del pragmatismo o relativo a él.
Disciplina que estudia el lenguaje en relación con el acto de habla, el
conocimiento del mundo y uso de los hablantes y las circunstancias de la
comunicación.
Esencia: Conjunto de características
necesarias e imprescindibles para que algo o alguien sea lo que es
Independencia: Libertad, autonomía
Sacralizar: Dar
carácter sagrado a lo que no lo tenía
Aceptación:
Recibimiento de forma voluntaria de una cosa
IDEAS PRINCIPALES
No se trata de destruir el amor, sino de reubicarlo, ponerlo en su
sitio, acomodarlo a una vida digna, más pragmática e inteligente. Un amor justo
y placentero que no implique la autodestrucción
de la propia esencia, ni que excluya de raíz nuestros proyectos de vida.
El culto al sacrificio sentimental ilimitado es una epidemia que
aniquila vidas y al cual nos sometemos inexplicable y embelesadamente como
ovejas al matadero.
En una relación convencional, bajo el amparo de la tradición
sentimentalista y el “espíritu de sacrificio”, los intereses personales
caducan y “vivir para el otro” se
convierte en mandato.
La propuesta afectiva implícita que aún persiste en la mayoría de las
culturas amantes del amor desesperado, inclusive en muchas de las llamadas
culturas “liberadas” o “liberales”, sigue siendo la misma que ha caracterizado
la historia del amor desde sus comienzos: “Amar es de ser uno mismo”
Acoplarse a las exigencias razonables de cualquier relación afectiva,
acercarse al otro sin perder la propia esencia, amar sin dejar de quererse así
mismo, requiere de una revolución personal, de cierta dosis de subversión
amorosa que permite cambiar el paradigma del culto al sacrificio irracional por
un nuevo esquema en el que el autorrespeto ocupe el papel central.
OBJETO
DE ESTUDIO CENTRAL
“Amor
sin límites”
La consigna del amor irracional es terminante:
si no hay abdicación del yo, si la subordinación al amor no es radical ese amor
no es verdadero, sacrificio y amor van de la mano, dice la sabiduría popular. El
amor no lo justifica todo, no es Dios, aunque hayamos establecido esa
correlación a través de los tiempos.
OBJETO
DE ESTUDIO SECUNDARIO
“Vivir
para el otro”
Si hacemos de la abnegación una forma de vida,
es apenas natural que no sepamos cómo reaccionar ante cualquier situación
afectiva que nos hiera o nos degrade. Una vez pasamos el límite de los
principios, devolverse no es tan fácil porque ya estamos enredados en la maraña
de sentimientos que hemos fabricado y en
los deberes que hemos asumido.
CAPITULO 1
¿HASTA DONDE
DEBEMOS AMAR?: ALGUNAS RAZONES PARA NO SEGUIR
PALABRAS CLAVES
Límite: grado
máximo, tope
Autonomía: Condición de quien, para
ciertas cosas, no depende de nadie
Autodeterminación: Derecho de los habitantes de un territorio nacional a decidir su
independencia y régimen político sin recibir presión alguna del exterior
Respeto: Veneración, acatamiento que
se hace a alguien
Intereses: Inclinación
hacia alguien o algo
Autorrealización: es llegar a ser uno mismo en
plenitud
Humillación: Motivo que lastima la dignidad o el orgullo
Indignación: Gran
enfado que produce algo o alguien
Principios: Máxima,
idea o norma personal que rige el pensamiento o la conducta
Equilibrio: Ecuanimidad,
mesura, sensatez en los actos y juicios
IDEAS
PRINCIPALES
El límite
de lo aceptable se traspasa cuando tu vocación y anhelos pasan a un segundo
plano, cuando la vida comienza a convertirse en algo tan predecible como
inseguro, cuando el “ser para el otro” te impide “ser para ti”
Cuando
establecemos las condiciones de un amor de pareja saludable, definimos una
zona, una demarcación realista más que romántica, a partir de la cual una
relación debe terminarse o transformarse, así el sentimiento amoroso exista.
Todo lo
que nos haga crecer como seres humanos, mientras no sea destructivo ni para uno
ni para otros, debe llevarse a cabo, si no queremos sentirnos incompletos.
Lo
regresivo debe ceder paso a lo progresivo, y es progresivo todo lo que ayude al
desarrollo del potencial humano. El desarrollo saludable adopta dos
direcciones: autonomía y exploración.
El límite
de lo negociable es la dignidad personal, es decir, la opción de ser valorado,
honrado y respetado. La dignidad tiene que ver con la autonomía y la
autodeterminación. Sentirse digno es aceptar que uno es merecedor de respeto.
La dignidad es lo que se resiste a la humillación, a la autocondena y a la
condena justa. Es el valor de lo que no tiene precio: ¿cuánto vales?
OBJETO DE ESTUDIO CENTRAL
“Límite”
Pasar los
límites de lo razonable no implica que el afecto tenga que disminuir
necesariamente, sino que a partir de este punto, el amor por sí solo no
justifica ni valida el vínculo afectivo debido a los costos psicológicos,
morales, físicos y sociales.
OBJETO DE ESTUDIO SECUNDARIO
“Dignidad”
La
humanidad misma es una dignidad y el ser humano debe ser siempre tratado como
un fin en sí mismo y no como un medio. El ser humano no es solo valioso en sí
sino para sí. Los seres humanos actuamos también para nosotros y por eso
nuestros comportamientos tienen un significado en sí y para sí; y esta es
precisamente la razón por la cual no tenemos precio, no tenemos valor de uso.
CAPITULO 2
¿CÓMO SABES QUE
ESTAS ACTUANDO IRRACIONALMENTE?
PALABRAS CLAVES
Mente: Capacidad intelectual humana
Razones: Argumento o demostración que se aduce
en apoyo de algo
Insensibilidad: Falta de sensibilidad
Dolor: Pesar, tristeza, pena, sufrimiento
Convivencia: Vida en común con una o varias
personas
Disputa: Riña, discusión, pelea
Tedio: Aburrimiento
o desgana extremos que produce lo que no aporta ningún interés
Autoengaño: proceso de negarse a racionalizar importantes engaños ,
relevantes y significantes evidencias y argumentos lógicos que son opuestos a
los propios
La mente
puede acostumbrarse a la tristeza y a la ansiedad hasta considerarlas “normales”.
Cuando
cruzamos los límites de la autoestima, una sensación de falta de plenitud, de
vacío y encierro vital hace su aparición.
El amor
saludable es aquél que mantiene dentro de los límites razonables de la convivencia
inteligente y tranquila y que discurre sin tantos tropiezos ni tanta disputa.
El
autoengaño tiene sus argumentos: “¿Para qué pensar en mi relación, si mi pareja
de verdad me quiere?” porque tienes derecho a ser feliz. Así de contundente
OBJETO DE ESTUDIO CENTRAL
"AUTOENGAÑO"
A veces estamos tan embotados, tan acostumbrados al sufrimiento que no nos damos cuenta. Cuando esto ocurre, el dolor funciona como las termitas: por fuera, la casa luce como nueva, pero mientras tanto sus cimientos están siendo carcomidos lentamente. La mente puede acostumbrarse a la tristeza y a la ansiedad hasta considerarlas "normales".
OBJETO DE ESTUDIO SECUNDARIO
"RAZÓN"
El corazón tiene sus razones que la razón no conoce. Es sorprendente como podemos insensibilizarnos al dolor y al aburrimiento. Cuando pasamos los límites de la autoestima, la sensación de falta de plenitud empieza a aparecer. Sin embargo, aunque la evidencia es contundente, la mente duda y se acobarda y entonces tiene lugar un combate entre la razón y la emoción.
PROBLEMATIZACION
¿Qué sentido tiene
aferrarse a la concepción de un amor sin límites, cuando el bienestar propio se
ve afectado por la desmesurada dependencia emocional?
RESUMEN
En una cultura en la que se ha ponderado el amor
sin límites, la vida de pareja ha pasado a ser la principal forma de
autorrealización, sin importar el costo. Entregarse en cuerpo y alma,
olvidándose de uno mismo y de las necesidades propias, es el resultado de una
serie de creencias distorsionadas sobre el amor que se perpetúa de generación
en generación. Pero hay otra opción: podemos amar sin destruirnos a nosotros
mismos, podemos reubicar el amor lejos de la idealización perniciosa y
absolutista, es decir, sin ansiedad y sin negociar los principios vitales que
nos determinan. Para amar no debes renunciar a lo que eres, ésa es la máxima.
Debemos reconocer que existen los límites y que el amor no esta exento de
estos, nada condiciona que solo el amor nos proporcionara todo para lograr el
equilibrio emocional y ser feliz junto con tu pareja sin depender de ella; el sentimiento
es solo el principio, ya que de nada vale querer mucho a una persona, sino podemos convivir o si simplemente somos totalmente diferentes y no logramos estar de acuerdo en nada, la relación de pareja no se equilibra solo con decir "te amo a pesar de todo"; también se debe tener en cuenta muchos aspectos que junto con el sentimiento garantizaran la estabilidad de una relación.
Fijar limites al amor no se trata de cambiar el sentimiento, se trata de reubicar la concepción errónea que se ha tenido durante mucho tiempo en donde el sacrificio y el pasar por encima de nuestro propio bienestar con tal de complacer a la persona amada ha sido la pauta del verdadero amor; debemos dejar esta absurda idea y empezar a razonar y comprender que una relación que nos esclavice y nos cree una dependencia emocional no nos conviene, que si llegamos al punto de sobrepasar nuestro bienestar, ya traspasamos los limites de la cordura y de un verdadero amor racional.
SEGUNDA PARTE
3, 4 Y 5 CAPITULO
a.
Subrayar palabras claves 10
b.
5 ideas principales
c.
Objeto de estudio central con su función
d.
Objeto de estudio secundario con su función
e.
Problematizar lo leído
f.
Resumen y síntesis en (2 hojas) de lo leído
a.
Palabras claves
Idealizar: Creer o representarse la realidad como mejor
y más bella de lo que es en realidad
Realidad: Existencia real y efectiva
Pensar: Examinar algo en la mente antes de tomar una
decisión o darle una solución
Opción: Elección, posibilidad de elegir entre varias
cosas
Razón: Facultad
del hombre de pensar o discurrir
Incondicional: Facultad
del hombre de pensar o discurrir
Renunciar: Dejar voluntariamente algo que se posee o a
lo que se tiene derecho
Conformidad: Tolerancia y resignación ante las
circunstancias desgraciadas o difíciles
Apego: Afecto, cariño o estimación hacia una persona
o cosa
Decisión: Resolución o determinación acerca de algo
dudoso
b.
Ideas principales
Los pensamientos idealizados sobre el amor justifican lo inaceptable o
lo peligroso, hacen que nos quedemos
anclados en relaciones dañinas bajo los
auspicios de una esperanza inútil y crean
un
choque con la realidad debido a la discrepancia que se genera entre el
amor ideal y el amor real.
El amor de pareja debe estar
condicionado a los mínimos éticos, como cualquier otra relación interpersonal,
porque de no ser así, le otorgaríamos al amor la propiedad de transgredir las
leyes humanas y universales
Los pensamientos negativos frente a uno mismo que pueden alterar las
relaciones afectivas y propiciar un amor irracional surgen de esquemas o
estructuras profundas que han sido adquiridas durante la infancia
Reducir el amor al enamoramiento es un error. El amor también se "piensa" y por eso
tienes la opción de construir y de
reinventar la convivencia con tu pareja
Aceptar todo de antemano implica negar la propia conciencia, reprimir el
derecho a la protesta y perder de vista
los límites que no debemos traspasar
c.
Objeto de estudio central
Pensamientos idealizados. : justifican lo inaceptable o lo peligroso, hacen que nos quedemos anclados en relaciones
dañinas bajo los auspicios de una
esperanza inútil y crean un choque con
la realidad debido a la discrepancia que se genera entre el amor ideal y el
amor real.
d.
Objeto de estudio secundario
Pensamientos conformistas frente a los mandatos sociales. Algunas pautas
sociales, como por ejemplo las relacionadas con el amor de pareja idealizado,
pueden resultar contraproducentes si se toman muy a pecho y se ignoran las
excepciones a la regla. Si el mandato social no reconoce salvedades, se
convierte en un imperativo insalvable o en totalitarismo moral. La palabra
clave para flexibilizar los mandatos sobre el amor y la pareja es: depende.
e.
Problematización
¿De qué manera los pensamientos idealizados permiten flexibilizar el
amor?
f.
Síntesis
Los pensamientos idealizados sobre el amor producen al menos tres efectos negativos en la manera de
procesar la experiencia afectiva:
justifican lo inaceptable o lo peligroso, hacen que nos quedemos anclados en relaciones
dañinas bajo los auspicios de una
esperanza inútil y crean un
choque con la realidad debido a la discrepancia que se genera entre el
amor ideal y el amor real.
"Si hay amor, no necesitas nada más" Reducir el amor al
enamoramiento es un error. El amor también
se "piensa" y por eso tienes la opción de construir y de reinventar la convivencia con tu pareja.
Para resolver los problemas de cualquier
relación necesitamos, además del afecto,
otras habilidades cognitivas y comportamentales; cuando amamos de manera inteligente y completa, no
solamente actuamos bajo la dirección de
Eros, también necesitamos ser amigos de
la persona amada y preocuparnos por su bienestar: el amor se siente, se piensa
y se actúa.
Si privilegiamos siempre el sentimiento sobre la razón, estaremos predispuestos a pasar fácilmente de
la ilusión a la desilusión. "El verdadero amor es incondicional". Aceptar
todo de antemano implica negar la propia conciencia, reprimir el derecho a la
protesta y perder de vista los límites
que no debemos traspasar. El amor de
pareja debe estar condicionado a los mínimos éticos, como cualquier otra
relación interpersonal, porque de no ser así, le otorgaríamos al amor la
propiedad de transgredir las leyes humanas y universales. No ser incondicional o ser condicional no significa
hacer una apología al egoísmo y la
indiferencia, sino definir límites. Por otro lado la idea de que el amor debe ser absoluto e
ilimitado es irracional, porque un pacto de incondicionalidad rompe las leyes
de las probabilidades y el azar, ya que pretende establecer una certeza
imposible. "El amor es eterno" es un mito del amor eterno lleva
implícita la idea de la certeza. Si ya me enamoré y soy correspondido, se acabó
definitivamente la soledad y ya no habrá
incertidumbre sobre mi futuro afectivo.
Otro aspecto que condiciona los límites del amor son os pensamientos
negativos frente a uno mismo que pueden alterar las relaciones afectivas y
propiciar un amor irracional surgen de esquemas o estructuras profundas que han
sido adquiridas durante la infancia. Lo qué define el apego no es el deseo en
sí, sino la incapacidad de renunciar al deseo cuando debe hacerse, y debe
hacerse cuando alguna de las tres condiciones
ya mencionadas están presentes (no te aman, detienen tu crecimiento y/o
vulneran tus principios). También, los pensamientos conformistas frente a los
mandatos sociales pueden resultar contraproducentes si se toman muy a pecho y
se ignoran las excepciones a la regla. Si el mandato social no reconoce
salvedades, se convierte en un imperativo insalvable o en totalitarismo moral.
La palabra clave para flexibilizar los mandatos sobre el amor y la pareja es:
depende. La gente normativa o conformista no es capaz de tomar decisiones por
sí misma y tiene dificultades para ensayar comportamientos nuevos que no estén
autorizados por las "buenas costumbres".
Existen ciertos mandatos sociales como "La separación es un fracaso"
que impiden la plena satisfacción de la persona por mantenerlos. Una buena
separación es siempre mejor y más saludable que un mal matrimonio, no solamente
para la pareja sino también para los hijos. "Qué va a pensar la gente si
me separo" La preocupación: "Qué van pensar de mí" crea una
personalidad encapsulada, con un marcado bloqueo a cualquier forma de
espontaneidad. "Mi deber es luchar por el matrimonio" Luchar por el
matrimonio implica tener con quién compartir "la lucha". Salvar una
relación siempre es un trabajo de dos: si no hay con quién, el problema se hace
irresoluble o queda latente.
TERCERA PARTE
6, 7 Y 8
a. Palabras claves
Dignidad
Derecho: Conjunto de principios, preceptos y reglas que rigen las
relaciones humanas en toda sociedad civil, y a los que deben someterse todos
los ciudadanos
Reciprocidad: Correspondencia mutua entre dos personas o cosas
Tolerancia: Respeto hacia las opiniones o prácticas de los demás
Respeto: Manifestaciones de acatamiento que se hacen por cortesía
Principios: Fundamento, aseveración fundamental que permite el
desarrollo de un razonamiento o estudio científico
Igualdad: Trato idéntico entre todas las personas, al margen de
razas, sexo, clase social y otras circunstancias diferenciadoras
Diferencia: Cualidad o aspecto por el cual una persona o cosa se
distingue de otra
Solidaridad: Adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros
Libertad: Facultad
que tiene el ser humano de obrar o no obrar según su inteligencia y antojo
b.
Ideas principales
Al
amor hay que reubicarlo hacia arriba, más cerca de la razón y más lejos de la pretensión omnipotente y
sentimentalista que lo ha caracterizado
Incluir
en las relaciones afectivas los derechos humanos, considerando que lo privado,
lo que ocurre de puertas para adentro, también debe ajustarse a los principios
que definen la dignidad de las personas
El
amor recíproco va más allá del puro "dar", que caracteriza a la
generosidad, y propone una relación
basada en el "dar" y el "recibir". La generosidad es
moralmente superior, pero la reciprocidad es el motor de la vida en pareja. La
comunicación y la capacidad de resolver problemas quedan incompletas sin la
correlación dador-receptor
El
amor sano no es una tabla de mandamientos ni un listado de códigos, sino un
proceso vital de descubrimiento y crecimiento personal. Amas a una persona
cuando respetas su capacidad de crearse a sí misma
El
respeto modula el amor, pone una distancia cognitiva útil y conveniente entre
los enamorados y permite pensar sobre lo que piensa el otro, para no maltratar
ni ser maltratado
c.
Objeto de estudio central
Amor digno. Incluir en las
relaciones afectivas los derechos humanos, considerando que lo privado, lo que
ocurre de puertas para adentro, también debe ajustarse a los principios que
definen la dignidad de las personas
d.
Objeto de estudio secundario
Reciprocidad.
El amor recíproco va más allá del puro "dar", que caracteriza a la
generosidad, y propone una relación
basada en el "dar" y el "recibir". La generosidad es
moralmente superior, pero la reciprocidad es el motor de la vida en pareja. La
comunicación y la capacidad de resolver problemas quedan incompletas sin la
correlación dador-receptor. La reciprocidad positiva está relacionada con la
percepción de equilibrio y armonía, con el sentimiento le imparcialidad y
justicia.
e.
Problematización
¿Cómo potenciar tu
"yo" auténtico si no eres libre para querer lo que quieras y desear
lo que deseas?
f.
Síntesis
Poner
el amor en su sitio es darle un nuevo significado a la experiencia afectiva. Al amor hay que
reubicarlo hacia arriba, más cerca de la razón y más lejos de la pretensión omnipotente y
sentimentalista que lo ha caracterizado. Un amor fuera de control es definitivamente apasionante para las almas
atrevidas y deseosas de emociones
fuertes, pero igualmente puede resultar
malsano si estamos con la persona equivocada. Significa pasar a una experiencia
más humanista y razonable: amor digno, amor
ético, amor democrático, amor justo. Darle una nueva cualidad al amor, sin perder su esencia, implica asumir unos valores distintos a los
convencionales, cambiar la cantidad por la calidad y destacar que, no importa
cuánto te amen, sino cómo lo hagan. Debemos incluir en las relaciones afectivas
los derechos humanos, considerando que lo privado, lo que ocurre de puertas
para adentro, también debe ajustarse a los principios que definen la dignidad
de las personas."Si una relación afectiva se mantiene dentro de los principios
del amor democrático y del amor digno, además de contar con el soporte sentimental, será placentera,
alegre, incitante y; estable.
Amor
de igual a igual, duela a quien le duela. A veces, es conveniente poner el
romanticismo en remojo, modular el arrebato que ocurre de la cintura para abajo
y analizar con cabeza fría si
la
relación afectiva en la que estamos vale la pena. Estar unidos afectivamente implica tener un lazo, un
vínculo, que por más estrecho que sea, mantiene la diferencia. Si eres
"una unidad" con tu pareja, te perdiste. Debes buscarte a ti mismo en
el revoltijo afectivo y pasar del
"ser de" al "estar con". Es cuestión de dignidad y de
respiro. Hay, al menos, dos maneras de involucrarse en una relación: pertenecer
o participar. Pertenecer es identificarse de
lleno con la pareja. "Pertenecer" a la pareja es volverse
totalmente semejante a ella y renunciar a la propia singularidad. Participar en
una relación afectiva significa estar vinculado de manera activa y no pasiva.
Se está allí porque se quiere, en pleno uso de la individualidad, ejerciendo el
derecho a disentir. La palabra comunión no debe confundirse con
"comunidad". En la
comunión no hay división, sino un
conjunto donde cada una de las partes desaparecen en el todo. Es la fusión
psicológica, afectiva y espiritual del enamoramiento que genera un fenómeno
emergente: una sola alma, al menos en teoría. Las relaciones de pareja pueden
ser consideradas una comunidad amorosa de dos, una díada, donde los miembros se afectan mutuamente
y establecen vínculos de correspondencia. La relación comunitaria se basa en lo
que tenemos en común y no en una concordancia absoluta. El amor de dos es un
intercambio de información, emociones, ternura y fluidos
El
amor solidario constituye estar
unidos, en comunidad y de manera
participativa. Amarte en la diferencia es amarte dos veces. La solidaridad implica actuar a favor de
alguien cuyos intereses se comparten, es decir, al defender los suyos, defiendes también los tuyos.El amor recíproco
va más allá del puro "dar", que caracteriza a la generosidad, y
propone una relación basada en el
"dar" y el "recibir". La generosidad es moralmente
superior, pero la reciprocidad es el motor de la vida en pareja. La
comunicación y la capacidad de resolver problemas quedan incompletas sin la correlación
dador-receptor. La reciprocidad positiva está relacionada con la percepción de
equilibrio y armonía, con el sentimiento le imparcialidad y justicia.
La
relación amorosa no puede ser una exigencia. No
se trata de estar con quien se debe estar, sino de estar quien se quiere
estar.El deber razonable y bien concebido es un cimiento para el respeto, pero
el deber inexorable e irracional tiende a justificar todo tipo de violaciones.
Hay que convivir con el deber razonable y pasarle por encima al deber
irracional. El amor sano no es una tabla de mandamientos ni un listado de
códigos, sino un proceso vital de descubrimiento y crecimiento personal. Amas a
una persona cuando respetas su capacidad de crearse a sí misma. En un amor
inteligente y maduro, básicamente ético, la responsabilidad asumida libremente
pesa más que el deber tajante, el querer amar, más que el deber amar
Aunque
no siempre sea fácil lograrlo, el amor digno se ubica en un punto medio entre
"ser totalmente para el otro" y "ser totalmente para sí".
No es excluyente, sino asertivo, en tanto es capaz de discernir claramente el
territorio de sus reivindicaciones y de marcar límites. El respeto modula el
amor, pone una distancia cognitiva útil y conveniente entre los enamorados y
permite
pensar sobre lo que piensa el otro, para no maltratar ni ser maltratado. La
dignidad no tiene matices, no hay violaciones al derecho de primer y segundo
grado. Simplemente, ningún tipo de maltrato debe ser tolerable. Los derechos
humanos son universales, inalienables (forman parte de tu esencia) y están
concebidos para todas las personas. Destacan la autonomía individual y el
desarrollo de la libre personalidad del individuo (libertad de expresión de
ideas, de tener una vida privada y de tener iniciativa), así como la
inviolabilidad de la condición humana

